Un año más, con sol y alboroto, Trigueros ha festejado a su patrón en los tres días más grandes e importantes del año en nuestro pueblo. La fiesta, sin incidentes a destacar, se ha desarrollado una vez más cargada de momentos emotivos, de recuerdos y de diversión.
Pero como mi espíritu crítico no me deja pasar por alto ciertos detalles que como dicen otros, o los digo o reviento. Detalles como la presencia desde el día 17, hasta la última novena de la Corporación Municipal de Izquierda Unida, una presencia de obligado cumplimiento, pero que ya se pueden poner los “papistas” como quieran, chocaba mucho, sobre todo recordando ciertos escritos y opiniones de este partido, o de alguno de sus miembros sobre la jerarquía eclesiástica y las fiestas del Santo. Pero el cargo impone y si hasta los ayuntamientos republicanos abdicaron ante el fervor de Trigueros, por qué no ahora en plena democracia. Eso sí mi más sincero reconocimiento a la alcaldesa, ya que en los diferentes actos ha mostrado una profunda emoción y cariño por la fe, religiosa o no, que desde niña habrá vivido en Trigueros, por San Antonio Abad.
Y con respecto a la República: Triguereños, triguereñas, foráneos, autoridades, periodistas, blogueros, gente, a San Antonio Abad, a nuestro santo NO LO QUISO QUEMAR NADIE, EN NINGÚN MOMENTO DE LA HISTORIA. Como ya nos han contado en varias ocasiones, hubo miedo, rumores, y poco más en el año 32. El Santo era de la UGT desde que este sindicato se asentó en Trigueros, nadie le colgó el carné para salvarlo de ninguna hoguera de comunistas o anarquistas. El santo poseía su carné sindicalista y sí salió con él, pero nadie lo salvó de nada. Es más, por muy incomprensible que parezca para alguno, el Ayuntamiento de la época permitió y celebró la fiesta con toda su solemnidad. A ver si nos enteramos y dejamos de decir y escuchar esta historia tergiversada de persecuciones y cruzadas.
La imagen del jueves antes de la fiesta, en la reja de la Iglesia es otro espectáculo deleznable. En mi opinión pueden estar allí los jóvenes desde el día 1 si quieren, pero aquello no es un camping donde pernoctar. La imagen de bolsas de pan, basura y enseres amarradas a la reja, la de cajas de carne y comida sobre el umbral de la ermita, la de neveras y botellones en la calle Audiencia es una fotografía inédita y con la que una orden venida no sé desde donde puede acabar de inmediato.
Por lo demás, momentos muy especiales a las puertas de muchas casas donde han proliferado sevillanas y cantes, (es la hora de un CD de nuestro coro rociero con las sevillanas del Santo), increíble lunes del santo con sol y tiradas, importante labor la de Antonio López, quien ha visto la fiesta a través del objetivo de su cámara y el resultado es verdaderemente sobrecogedor, emocionante entrada en la Iglesia, y bonita tirada de mayores para cerrar la fiesta (las casualidades existen y un servidor, mira tú por donde, vio esa tirada desde una azotea desde donde se divisaba también el interior de la Casa Consistorial, con su burocracia en plena efervescencia).
Hay cosas que con diálogo, papel y lápiz se podrían mejorar en nuestra fiesta principal, pero bueno… la mejor solución siempre será la misma: un VIVA SAN ANTONIO ABAD.

